El panorama tecnológico y empresarial en España está viviendo un punto de inflexión histórico. El Consejo de Ministros ha dado luz verde a la ambiciosa Estrategia Deep Tech España 2026-2030, un plan transversal en el que participan 13 ministerios y que prevé movilizar una inversión sin precedentes de más de 8.000 millones de euros. El objetivo central de esta iniciativa gubernamental es claro: trasladar los avances de la ciencia frontera y la investigación disruptiva —como la inteligencia artificial avanzada, la computación cuántica, la biotecnología y la robótica— directamente al tejido productivo y social del país, acelerando la soberanía tecnológica y la competitividad económica.

A pesar de la enorme oportunidad que representa este despliegue de fondos y ayudas públicas (que incluye los 353 millones de euros iniciales del programa Deep Start), la realidad del mercado presenta barreras significativas. La inmensa mayoría de las pequeñas y medianas empresas, así como las entidades del tercer sector, carecen de equipos técnicos internos especializados y se enfrentan a una burocracia asfixiante para acceder a estas subvenciones. Es en este escenario complejo donde Eivor Systems se posiciona como el integrador estratégico indispensable, actuando como el puente definitivo entre las directrices de la estrategia nacional y la operatividad real de cada organización.

La propuesta de valor de Eivor Systems se fundamenta en un enfoque integral de 360 grados en Deep Tech. La compañía no se limita a la consultoría teórica; asume todo el ciclo de vida del proyecto bajo la figura de un único proveedor de confianza. Este proceso comienza con un riguroso Diagnóstico Deep Tech Readiness, continúa con el diseño de la arquitectura tecnológica a medida, avanza con la implantación del software y concluye con la medición del impacto y el retorno de la inversión. De este modo, Eivor democratiza el acceso a la tecnología de frontera, estructurando sus soluciones para cuatro perfiles claramente definidos:

  • Pymes industriales y de servicios: Orientado a la optimización de costes y la automatización de procesos complejos mediante herramientas de IA documental, automatización robótica de procesos (RPA) y sistemas de CRM inteligente.
  • Tercer sector y ONG: Diseñado para modernizar la gestión administrativa de fundaciones y asociaciones, permitiendo que liberen recursos operativos y se enfoquen plenamente en su misión social y humanitaria.
  • Administración pública local: Enfocado en la modernización de los ayuntamientos y organismos públicos mediante la Compra Pública de Innovación (CPI), mejorando la eficiencia y la atención al ciudadano.
  • Clústeres y asociaciones sectoriales: Actuando como el socio tecnológico de referencia para diseñar, coordinar y escalar proyectos de IA que beneficien a múltiples asociados de forma simultánea, maximizando las economías de escala.

Una de las mayores ventajas competitivas de Eivor Systems frente a otros actores del sector es que no revende licencias de terceros ni soluciones genéricas. La compañía implanta y personaliza su propio ecosistema de productos avanzados de software. Entre ellos destacan:

  • LICAI: Inteligencia artificial aplicada a la preparación, detección y análisis automatizado de licitaciones públicas.
  • SUBAI: Algoritmos predictivos avanzados para la localización eficiente y el emparejamiento inteligente de subvenciones.
  • PAIRSEA: Herramienta de extracción inteligente, procesamiento y estructuración de datos no estructurados.
  • AGENTO: Agentes cognitivos y sistemas autónomos especializados en la resolución de flujos operativos complejos.
  • CHATIO: Asistentes conversacionales inteligentes multicanal adaptados para una atención al cliente optimizada y 24/7.

Para asegurar que ninguna entidad se quede atrás por motivos económicos, Eivor Systems asume por completo la gestión integral de la financiación pública disponible. Desde el Kit Digital y el Kit Consulting hasta las líneas específicas del CDTI, los fondos FEDER y las nuevas ayudas de la Estrategia Deep Tech. Esto garantiza que el salto hacia la innovación disruptiva sea un proceso viable, financiado, seguro y con un impacto positivo medible desde el primer día.